Son ya dieciséis los días en los que nuestro Teniente de Hermano Mayor, se debate entre la vida y la muerte. Está destrozada su mujer Maricruz, están destrozados sus hijos y estamos destrozados todos. Entramos en la semana en la que vamos a conmemorar el nacimiento del Hijo de Dios. Humanamente tenemos que reconocer que estamos muy tristes por la situación que estamos viviendo. El coro de Angeles en esa noche dichosa, va a cantar el "Gloria a Dios en los cielos y en la tierra, la Paz a los hombres de buena voluntad".
Pidamos al Niño Dios, que no se apague en nosotros la llama de la Esperanza y la aceptación de la Voluntad de Dios.
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